Próxima novedad editorial de Kiros Ediciones
- filosofialacalle
- 6 sept
- 2 Min. de lectura

Prólogo a ¡Hurra por Karamázov!, Pelayo Martín
Hace poco vi un meme -soy muy fan de los memes, y me encanta también que no tengan autoría, como en la mejor Edad Media- que me impresionó mucho porque acertaba a decir en dos viñetas lo que me ronda a mí los últimos veinte años. Y es tan sencillo como esto: un monigote cuqui de la muerte recibe a otro monigote cuqui de persona recién fallecida y le pregunta:
-Cuéntame, ¿qué hiciste con tu vida?
A lo que el finado contesta:
-Ah, ¿había que hacer algo?
Mueca de bochorno en la muerte cuqui. Telón. Estoy convencido, yo también, de que uno ha de hacer algo con su vida que sea mucho más, y mucho mejor, que darse el gusto o el disgusto de vivirla, pero tal vez eso me aproxime demasiado al talante de la muerte, cuqui o no cuqui. Eso que dicen muchos padres, con la mejor intención, de que aceptarán todo lo que sus hijos quieran hacer en la vida con tal de que sean felices, a mi no me vale, aunque en el futuro me lo calle. Creo que esta novela de Pelayo Martín está armada y concebida sobre la misma intuición de base, la de que la existencia humana no es una pasión inútil como decía aquel cenizo, ni una fruta que haya que exprimir lo más que se pueda, sino que estamos aquí para mejorar en lo posible lo que hay (eso que se decía a menudo hasta hace poco, pero que está periclitando, lo de “dejar un mundo mejor para las generaciones venideras”). Pelayo ha urdido una magnífica fábula moral en la que los sabios invaden las calles, no las tabernas (como en Los ex hombres, de Máximo Gorki), describiendo un viaje casi caballeresco -una quest, una búsqueda- hacia su Santo Grial particular, todo ello en el mágico tablero de un Madrid perfectamente actual. Pelayo Martín mueve a sus personajes por ese tablero con la facundia de un Chesterton, y el resultado humano y moral del periplo es un jubiloso hurra a la existencia entera.
A propósito de ello recuerdo otro meme. En este Charlie Brown y Snoopy se hallan de espaldas mirando hacia el horizonte. Snoopy dice “algún día tendremos que morir…”, a lo que Charlie replica “sí, pero todo el resto de los días no”.
¡Hurra por Karamázov!
Pronto en tu librería y en Kiros ediciones:





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