Atajos filosóficos (571-585)

Óscar Sánchez Vadillo
571- Un profesor no está tanto para enseñar cosas (para eso están capacitados todos los que tenga un título o una carrera, supongo yo), como para ser ejemplo y muestra en el sentido de lo que podría obtener en términos de madurez personal cuando se aprenden cosas. Por eso Sócrates fue más maestro que Platón, aunque Platón fuese más filósofo.
572- La manera que los productores de la industria del cine tienen de vengarse de la belleza y notoriedad de sus actores es enterrarles en dinero.
573- Todas las filosofías, religiones o doctrinas en general que priorizan que la vida del hombre es una suerte de “camino”, como el Bushido o el Tao, están admitiendo tácitamente que la existencia no es absurda, y que la muerte no tiene la última palabra.
574- Un vestigio de cuando la vida era por encima de todo ascesis castrense me parece encontrarlo en ese gesto que hacemos los varones al cruzarnos, con tan sólo conocernos de vista: levantar ligeramente la cabeza mirando al otro y sin decir palabra, como si se tratase de un saludo militar.
575 -¡Delenda est Trump!
576- Los ojos humanos pintados por los grandes pintores del pasado pre-industrial son mucho más “ojos” que los que pueden ser representados por las más punteras tecnologías actuales.
578- Las teorías son redes conceptuales, y lo que pescan no son verdades, sino algo mucho mejor: realidades.
579- Vivimos en una extraña época que se dice nihilista y materialista pero que se ha sumergido emocionada en el cyberespacio, que, claro, es todo menos una entidad física...
580- Otra cosa que una IA será siempre incapaz de desarrollar: sentido de la oportunidad, de lo que los griegos llamaban kairós, porque aunque la especialidad de estos chismes sea la probabilidad, el kairós es algo más, es intuición de tendencias y resolución instantánea para redirigirlas conforme a un fin, modificando si es necesario la forma de tal fin (posible ejemplo: la persona que ha estudiado Arquitectura pero que en una crisis del ladrillo descubre que podría colocarse mejor de artista gráfico, gracias a su habilidad para el dibujo adquirida en la carrera).
581- Un “sueño eterno” dista infinitamente de ser un verdadero sueño.
582- La fealdad de tu barrio se te mete en el cuerpo de por vida, pero el lujo hortera del barrio rico también, y ambos perjuicios los arrastras como un imán que tira de ti desde el pasado.
583- En lo que habría que dar la razón a Freud es en que son las caricias y besos de los padres y del resto de la familia los que configuran el carácter de un niño, como si moldeásemos al infante con nuestras propias manos y ese sobeteo impidiese que su personalidad alcance nunca un grado de rigidez triste y peligroso. Eso sí, reducir este hecho a sexualidad incipiente es simplemente pervertido y zafio.
584- A casi todo el mundo le gusta dormir porque dormir es como ser abrazado por uno mismo.
585- Los magos, los de verdad, practican algo que llaman misdirection, y que consiste en manipular la atención de su público para que sólo vean lo que el mago quiere que vean, dirigiendo su mirada al lugar donde no está teniendo lugar el truco. Pues bien, los camareros desarrollan una táctica semejante, pero al revés. Han perfeccionado una manera única de colocar sus ojos a cada momento que les permite no ver a todos aquellos clientes que en ese momento reclaman su atención, consiguiendo así repartir el trabajo a su manera, sin reproches de nadie. Lo mejor es que, mientras que las habilidades del mago se aprenden en escuelas al efecto, se diría que el disimulo del camarero es siempre una destreza autodidacta…




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